Por qué inscribirse
Aunque no gane, se lleva algo
Registrar su finca y armar la ficha no cuesta nada. La evaluación CTC de un lote vale $200.000, y toda solicitud hecha desde su panel nace con una subvención del 30 % (paga $140.000; lo habitual es del 60 %, y llega al 70 %) — y lo que recibe de vuelta queda suyo: puntaje, perfil sensorial y el feedback técnico de un Q-Grader profesional, salga o no salga galardonado. Es el diagnóstico que otros pagan en dólares y que ninguna cooperativa le entrega.
El polígono de su finca se levanta una sola vez y vale para toda la vida del predio: es la llave que vuelve su café exportable a la Unión Europea. Se hace ahora, sirve para siempre.













